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Lenguaje gastronómico diario

Artículo publicado en el Diario Montañés el 6/06/2020

Dr. Gabriel Argumosa a 08-06-2020 - 15:02:10

Estamos pasando momentos difíciles tanto desde el punto de vista sanitario como económico. Aunque mi profesión es la de médico, en estas páginas no suelo escribiros sobre aspectos estrictamente sanitarios y sí sobre el mundo gastronómico. Y sobre la económica de los locales de hostelería y de los productos de los sectores primarios con los que nos alimentamos, creo que debemos hablar, y sin demora, dado que se ha llegado a afirmar últimamente, de forma poco afortunada según mi opinión, que «los bares no son necesarios» o que el turismo «es un sector de bajo valor añadido», con una actividad «estacional y precaria», por poner solo dos ejemplos.

Hay estadísticas que afirman que el 76% de los españoles ha realizado algún viaje o escapada, en los dos últimos años, con la idea de disfrutar de lo que llamamos turismo gastronómico. Y más concretamente, un 30% realiza lo que podríamos denominar como turismo gastronómico puro. Solo os muestro datos del turismo nacional, dado que las perspectivas nos auguran ausencia del foráneo.

Una osadía será el pensar que la gastronomía no tiene un papel primordial en nuestra vida diaria y nuestro lenguaje cotidiano lo avala.

La Real Academia de la Lengua Española es un reflejo de la sociedad, yendo por detrás de la misma. Existen una cantidad importante de frases y refranes relacionados con la comida en la lengua española, y es algo bastante usual utilizar el lenguaje sin darse cuenta de lo que se dice, sobre todo, cuando lo dicho proviene de la tradición popular. Me voy a referir a una serie de términos que usamos en nuestra cotidianidad con palabras de la gastronomía para que resulten más gráficos sus significados.

Ya en nuestros primeros meses de la vida, cuando un bebe transmite ternura, es muy frecuente oír e incluso decir: «que rico» o «está para comérselo».

Y en la pubertad, cuando nuestra mente divaga lejos de lo presente, se suele decir que nos encontramos «aplatanados», «empanados» o «ahuevados». En la época estudiantil, existe la costumbre más o menos extendida de «copiar por medio de las chuletas», con tal de que nos califiquen con una «calabaza».

En nuestras relaciones sociales diarias, a veces nos sentimos en «nuestra salsa», otras nos encontramos con algún «avinagrado», e incluso «alguien nos importa un rábano o un comino», mientras, que con otros hacemos «muy buenas migas». Hay gente que se pone sin causa «nervioso como un flan» o llegan los más exaltados a «montar un pollo o un berenjenal» sin ninguna necesidad, obligándonos e mandarlos «a freír espárragos». Pues en todas las casas y lugares «cuecen habas».

En cuanto a las parejas, muchos encuentran «su media naranja», logrando disfrutar de «la sal y la pimienta de la vida», pero deben tener mucho cuidado de que «no se les pase el arroz».

Si en la vida todo marcha bien resulta «pan comido», mucha gente resulta casi siempre un blanco fácil y decimos que es «carne de cañón». Cuando la situación aprieta, se suele recordar la frase de «al buen hambre no hay pan duro», o precisamos que alguien «nos saque las castañas del fuego».

Sobre nuestro físico, si estamos muy delgados parecemos «un fideo» y en el sentido contrario nos encontraran «atocinados». Siempre se ha dicho, que en la tercera edad, unos se «amojaman» y otros se «ajamonan». Y si algo o alguien es de hace muchos años, les denominamos «del año de la pera».

Se ciernen muchas dudas sobre el futuro inmediato que les espera a todos nuestros cocineros, productores y hosteleros en la progresiva desescalada y en la grave crisis económica que se avecina, ellos pondrán su saber hacer y todo el empeño, no nos dejemos llevar por esos pájaros de mal agüero, y colaboraremos en su resurgir.

No podemos ir en contra nuestro lenguaje diario, y por otra parte, os aconsejo no olvidar la siguiente frase de Luciano Pavarotti: «Una de las mejores cosas de la vida es que debemos interrumpir regularmente cualquier labor y concentrar nuestra atención en la comida».